ENTREVISTAMOS A LOS HERMANOS VICENTE TÉLLEZ CON MOTIVO DE LA INTERPRETACIÓN DEL CONCIERTO PARA DOS PIANOS Y ORQUESTA DE MANUEL CASTILLO
Se aproxima el cuarto de los Comunnity Concerts de Iberian Sinfonietta que tendrá lugar el próximo sábado 25 de abril a las 19:00 horas en la Sala Falla del Conservatorio Superrior de Música de Málaga. Con motivo de ello, hemos querido entrevistar a los dos protagonistas de esta ocasión, los hermanos José Eugenio y Juan Antonio Vicente Téllez, los cuales componen el Dúo Pianísticos Hermanos Vicente Téllez, quienes volverán a llevar a las salas de concierto una obra prácticamente olvidada del compositor sevillano Manuel Castillo: su Concierto para dos pianos y orquesta.
Con objeto de conocer algo más sobre esta obra y sobre los solistas invitados, compartimos con vosotros esta entrevista que nos ilustrará sobre la obra y sobre los próximos proyectos de este dúo malagueño.

Ya colaborasteis con Iberian Sinfonietta en la temporada 22/23, ¿qué se siente al volver a trabajar con la orquesta y con su director Juan Paulo Gómez?
(José Eugenio) Cuando se trabaja con una orquesta por primera vez, siempre se tiene la incógnita de que puede suceder. En cambio, en nuestra anterior colaboración con Iberian Sinfonietta, donde interpretamos uno de los conciertos de Mozart para dos pianos y orquesta y la Fantasía de José Iglesias, también para dos pianos y orquesta, lo que aconteció es que comprobamos la calidad musical de todos sus miembros, así como la colaboración y humanidad que nos demostraron, sin ningún reparo en el tiempo de ensayo o las que veces que hubiera que repetirlo. Y que decir de su director, Juan Paulo Gómez, con el que hemos trabajado tantas veces juntos en repertorios Sinfónicos-Corales. Siempre atento a los solistas, con paciencia y comprensión al sentido musical de cada obra. En definitiva hablamos de un gran músico en todos los sentidos.
Vosotros habéis ejercido la docencia durante muchos años en el Conservatorio Superior de Música de Málaga, ¿cómo os sentís al volver a subirse al escenario con una orquesta en su auditorio?
(Juan Antonio) Hemos estado toda nuestra vida musical ejerciendo la docencia en el Conservatorio Superior de Música de Málaga, y por ende, conocemos muy bien su Auditorio, ya que con tantos años de enseñanza nos hemos subido a su escenario en incontables momentos. En esta ocasión se nos hace muy especial volver a conectar, después de unos años, con nuestro público y con los que fueron nuestros compañeros durante tanto tiempo. También es una gran responsabilidad volver a la que durante tantos años ha sido “nuestra casa”.
El concierto para dos pianos y orquesta de Manuel Castillo no es una obra que suela programarse en las salas de concierto, ¿qué os ha motivado a querer interpretarlo en esta ocasión?
(José Eugenio) Aunque el concierto para dos pianos y orquesta de Manuel Castillo no sea una obra que se prodigue mucho en las salas de concierto, para nosotros siempre tiene un valor especial, y en esta ocasión queremos interpretarlo justo por esa razón, para que se valore quién es Manuel Castillo y quien fué, aunque ya no se encuentre entre nosotros.

No es la primera vez que vais a interpretar la obra, contadnos vuestras experiencias anteriores y en qué podría diferenciarse con respecto a vuestra comprensión actual de la misma.
(Juan Antonio) Efectivamente, no va a ser la primera vez que la interpretemos. Tuvimos la suerte de trabajarla directamente con él. Dicha partitura la compuso por encargo del Conservatorio Superior de Sevilla para conmemorar su 50 aniversario, donde la estrenaron el dúo pianístico Jacinto Matute y Ángeles Renteria en el Teatro López de Vega de Sevilla el 6 de abril de 1984 con la Orquesta Bética Filarmónica bajo la dirección de Luis Izquierdo, con gran éxito de público y crítica.
En aquella época, hablamos del año 1984, yo era profesor de dicho conservatorio y compañero de Castillo. Nos sorprendió el carácter y musicalidad de semejante obra. Empezamos a trabajarla con él, siguiendo todas sus recomendaciones musicales y de interpretación. Como resultado de este trabajo, la hemos interpretado en Málaga, Valencia y Nimes con la Orquesta Sinfónica de Málaga, que en aquellos tiempos dirigía Salvador de Alva. Posteriormente, con el Maestro Octav Calleya, la hemos interpretado en diferentes ciudades de Rumanía, como Ploiesti, Brasov, Oltenia, ect. También en la capital de Moldavia, Chisinau, en un encuentro de dúos pianísticos internacionales con pianistas de Rusia, Bielorrusia, Moldavia y España, donde tuvimos la gran suerte de representar a nuestro país. Hace unos años la hicimos en la Semana de Música Contemporánea de Málaga, con la Orquesta Filarmónica de Málaga y Alexander Rahbari como director. Todas estas vivencias fueron maravillosas y cada una de ellas siempre lleva un componente especial, ya que es una obra de una compositor español que nosotros hemos difundido por diferentes países. En esta ocasión es aun mas especial, porque la haremos después de unos años de maduración y desde un punto de vista musical mucho mas completo.
¿Cómo describiríais esta obra de Manuel Castillo y qué queréis transmitir al público durante vuestra interpretación?
La obra significa la culminación sinfónica del piano del autor, puesto que se escribe después de los tres conciertos que dedicara a la combinación piano y orquesta y en cierta medida los trasciende tanto como resume.
El primer movimiento es un Adagio-Allegretto en el que la introducción lenta de la cuerda va ganando intensidad hasta la cercana entrada de los pianos sobre un ritmo insistente. Hay un desarrollo remansado antes de la trasformación del ritmo en poderosos acordes en forma de variaciones cercanas (y al mismo tiempo lejanas) al rondó. El tema mas lírico y métrico van intercambiándose de manera variada hasta que los pianos llegan a una cadencia que tiene carácter rítmico pero que utiliza figuras canónicas. Tras ellas, la orquesta, verdaderamente exuberante y salvaje conduce a un rápido final.
El Adagio es, como suele ocurrir en el autor, el eje de la obra y el movimiento mas dilatado. Los pianos lo inician en una atmósfera suspendida de la que surge una célula trasformativa y un movimiento en amplias escalas. Hay permutaciones continuas con la cuerda que cada vez gana mas intensidad lírica y luego la percusión maderas y metales van creando un clima mas tenso sobre un tapiz sonoro de los pianos. Unos acordes violentos acumulan la máxima tensión hasta que la cuerda retoma su cantinela, vuelven los acordes suspendidos y todo se diluye en un cima de lirismo encantador pero misterioso.
El Allegretto final es el movimiento mas conciso y se construye sobre un ritmo entrecortado de carácter saltarín. Pianos y orquesta van alternando en un juego casi de rondó que sin embargo es siempre variativo y que no excluye un cierto sarcasmo como si se escuchara un eco lejano de algunos aspectos del pianismo de Prokofiev. Los pianos van ganado en velocidad con una especie de crecimiento orgánico que se resume en espiral y llevan casi sin respiro, a un final enérgico.
Obra de gran perfección de escritura y de infalible efecto sonoro, se constituye en uno de los ejemplos mejores de la musica de su autor y en una pieza cumbre de la literatura española para dos pianos y orquesta que, si no es excesivamente abundante, si observa algunos obras de importancia. Lo que queremos trasmitir al público es toda esta energía sumergida que contiene la obra, y que ayude a la compresión de tan gran compositor como fue D. Manuel Castillo.

En qué momento artístico os encontráis y cuáles son vuestros próximos proyectos.
Creemos es una pregunta difícil de contestar, porque nos estaríamos echando flores a nosotros mismos. La verdad es que, en esta profesión, o bien de profesor o de concertista, cada día que pasa tienes que ir mejorando y superando tus conocimientos musicales e interpretativos, en definitiva, te exiges más a ti mismo. De otra manera tendrías que ir abandonando los escenarios.
Y sobre los proyectos del futuro, pues seguir ofreciendo conciertos allí donde demanden nuestra presencia, y no solo conciertos a dos pianos y orquesta si no también tenemos un amplio repertorio a cuatro manos, desde los clásicos hasta los mas modernos, pasando por Brahms, Moszkowski, Dvorak, Falla, Albeniz, Gershiwin, musica de Jazz, etc.
Para no perdérselo...